Soy Leyla paso a contarles mi historia, conversando con mi marido nos dimos cuenta que ambos teniamos fantasias sexuales muy fuertes y en forma sincera las compartimos, la mia era excitar a varones en lugares públicos, la de el era verme exhibir mis atributos, asi lo hicimos, una noche de Viernes salimos a tomar un trago a un lugar público yo llevaba un abrigo largo que me cubría completamente, pero bajo de el, vestia una breve falda negra, pero lo más ardiente de todo que no llevaba puesta ropa interior, llegamos al lugar, habían muchos hombres compartiendo unas copas, algunos bien parecidos, mi esposo pidió unos tragos, comenzamos a conversar, mientras lo haciamos yo comenzé abrir mis piernas dejando al descubierto mi sexo desnudo a los hombres que estaban frente de mi, y mis largas piernas a los que me veían de costado, mi mirada era muy ardiente sacaba mi lengua a medida que abría mis piernas, al poco rato, existia un clima muy ardiente, el sexo se podía sentir en la piel, donde estabamos era un local de dos pisos, en el primero se podia beber, y en el segundo bailar, pasado un rato le pedí a mi marido subir pues cuando el fue al servicio higiénico se había acercado un apuesto varón que me preguntó si subiríamos a bailar un rato, esto se lo conté a mi marido el se puso muy ardiente y me dijo de inmediato que bueno le encanta verme en accion, soy una mujer de 1,70 pechos grandes de hermosas piernas de mirada muy ardiente, subimos y este varón junto a un amigo subió detras de nosotros, mi marido estaba muy excitado con la situación, en el segundo piso todo era penumbra y luces de colores, nos sentamos con mi marido en un lugar en penumbra pedimos un trago y mi marido argumentando ir al baño se ausentó, aprovechando esto se acercó el macho y me sacó a bailar, acepte de inmediato, el se me acercó y pude sentir su miembro muy duro, yo excitada puse mi mano sobre el, llegó mi marido se lo presenté y argumente ir al baño, este macho me siguió, y antes de entrar al baño me tomo y me beso con pasión, me arrastro al interior del baño de los hombres y en uno de los baños saco su enorme verga y me la dio, estaba tan excitada que la puse en mi boca y comenzé a succionar como enloquecida, sentia que mi sangre herviá, de improviso se abrió la puerta del baño era nada menos que el amigo que estaba con el, de inmediato este saco su miembro y lo puso en mi boca, y alli estaba yo atragantandome con dos vergas y mi marido esperandome, me paré de improviso les dije saben aqui no es bueno, prefiero en otro lugar, y les dije los espero con mi marido afuera, al poco rato llegaron, se los presente a mi marido como unos amigos, aunque el sabía que no era asi fingio tragarse la explicación, les dije podriamos ir a otro lugar, mi marido sugirió arrendar un departamento por la noche, salimos de alli, subimos a nuestros carros y enfilamos hasta un lugar que se concertó via teléfono llegamos alli, era un hermoso departamento con todas las comodidades para pasar un bueno rato, más bien una buena noche, apenas abrimos la puerta senti varias manos sobre mi cuerpo, les pedi ir al baño alli me prepare para el momento que viviria junto a mi marido y esos desconocidos, mientras ellos charlaban, sali y recibi una expresión de admiración mi marido coloco musica tropical comenze a bailar sola primero despues se me agregaron los dos amigos, mientras tanto mi marido observaba sin perder detalles, en un momento puso música más suave y ahí comenzó lo bueno, se apegaron los dos y comenzaron a manosearme por todos lados mi falda no fue respetada, fue retirada sin miramiento, fue una avalancha de caricias que me llegaron de pronto, no se cuantas veces tuve orgamos ni cuanto semen trague, era un rio que llenaba mi boca eran tres hombres dandome con todo lo que tenían, fue inolvidable, sensacional, a todas las mujeres que lean esto las invito a ser sinceras con sus maridos con respecto a sus fantasias.