Índice » Zoofilia » Cosas del campo

Mi nombre es Ana, tengo 51 años, y por motivos que no vienen al caso estaba sola en un pequeño cortijo propiedad de mi hermana, algo menor que yo y casada con un hombre simpatico y afable que se dedicaba a las tareas del campo. Fui al establo para realizar las faenas propias de los animales, echar pienso, rellenar el bebedero de agua, etc. cuando vi que el burro de nuetra propiedad, tenia una ereccion mas que considerable. Me quede mirando mientras rememoraba las noches de sexo salvaje con mi marido, lamentablemente fallecido año y medio atras, y me senti sola, ya que desde que murio, no habia tenido relaccion con nadie mas en respeto a su memoria. De repente senti la necesidad de tocar aquella tranca, que colgaba dulcemente de los bajos del animal. Aunque en un principio rechace la idea por considerarla indecente, no pude despegarme de la escena en un buen rato. La pija del bicho seguia colgando y a veces se se la apretaba contra su vientre y todo aquello me fue calentando mas y mas. En estas lides estaba cuando me decidi a tocarla para sentir la textura del fabuloso miembro, y con timidez me dirigi al asno. Cuando mi mano se cerro en el aparato, senti que mi calentura subia a limites insospechados, y una fuente surgio de mi entrepierna, Sin poderlo remediar empece a agitarla arriba y abajo, dandole pequeños golpecitos con mi mano abierta. El pollino lejos de reuhirme, acepto encantado la caricia, lo que me animo a continuar el juego. Despues de poco tiempo el burro empezo a rebuznar escandalosamente a la vez que empezaba a tener espasmos y una tonelada de leche se disparaba contra el suelo. Yo ya habia perdido del todo mi verguenza y aceleraba mas y mas y despues de haberse descargado del todo, comenzo a tranquilizarse, hasta que di por finalizada la experiencia. Al regresar a la casa no tube mas remedio que masturbarme furiosamente, a la vez que una idea si iba habriedo camino en mi mente: Esto tenia que repetirse, y aunque no me sentia con fuerzas como para chuparsela si para recibir en mi cara todo el manantial que el asno tubiera a bien regalarme. Tuve un orgasmo bestial en pocos minutos y pensaba que no habia derecho que una persona como yo no tubiera ningun desahogo sexual por culpa de la puñetera sociedad en la que nos movemos y ahora estoy esperando que otra ocasion como esta, que se presentaba de vez en cuando, para dar un paso mas en la extraña relaccion. Me perdonareis que no de mi e-mail real pues tengo el temor de que alguien pudiera reconocerme. Y eso es todo. Gracias por leerme.

escrito por Anonimo
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